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Cuando un europeo abre un libro de geografía, es frecuente
que descubra América del Sur en la página de la izquierda
y África en la página de la derecha. Entonces, nuestro
lector quizás llegará a pensar que ambos continentes
terminan en el paralelo 33 sur. Y ello le inducirá a creer
que América Austral es tan calurosa como África, lo
que evidentemente sería un error respecto de Chile, país
que se prolonga 3000 kilómetros más al sur que África.
En efecto, mientras el continente africano termina en el paralelo
33 del hemisferio sur, en Cape Town, Chile termina en el paralelo
57 de dicho hemisferio (sin contar el territorio antártico
de Chile), al nivel de las Islas Diego Ramirez. (Estas islas se encuentran
todavía más al sur que Cabo de Hornos, isla ésta
que también pertenece a Chile).
Chile es un país tan austral que se prolonga 1000 (mil)
kilómetros más al sur que Nueva Zelanda. (Las dos
ciudades más australes del mundo son chilenas: Puerto Williams
y Puerto Navarino en la Tierra del Fuego chilena, al sur de la ciudad
argentina de Ushuaia).
Además, Chile es un país tricontinental. En efecto,
el territorio chileno no sólo se extiende a lo largo de América
del Sur, sino en Oceanía (Isla de Pascua e Islas Salas y
Gomez), y en la Antártida.
En resumen, Chile es un país que se encuentra en el hemisferio
sur entre los paralelos 17 y 57, (además de la Antártida
chilena) y que posee tantos climas y paisajes distintos como los
que caracterizan el hemisferio norte entre los paralelos 17 y 57.
En Europa, cuando se piensa en el sur, se piensa en el "calor
tropical", y como Chile es el país más austral
del mundo, algunos podrían pensar que, por lo tanto, Chile
es un país caluroso, con climas y paisajes tropicales. Sin
embargo, como sabemos, a partir de la Línea Ecuatorial, cuanto
más se va al sur, más hace frío, y como las
dos terceras partes de Chile se sitúan en paralelos cuyos
climas y paisajes corresponden a los paralelos del Norte de Europa
Occidental, Chile goza de un clima entre templado y frío.
Para
tener una idea aproximada de las dimensiones de Chile y de la variedad
de sus climas y paisajes, hay que imaginar un país ancho como
Bélgica pero que se prolonga desde los fiordos y glaciares
de Noruega hasta el desierto del Sahara. Su capital, Santiago de Chile,
sería el equivalente de la ciudad francesa de Grenoble.
Además,
junto con Canadá, Estados Unidos, México y Colombia,
Chile tiene acceso al Océano Atlántico tanto como
al Pacífico, gracias al estrecho de Magallanes, que le pertenece
íntegramente, además por el Canal Beagle y por Cabo
de Hornos.
Es difícil
imaginar un país con semejantes dimensiones: 4.300 kilómetros
de largo en línea recta, 225 kilómetros de ancho,
más de 43.000 kilómetros de costas (contando las costas
de islas, fiordos, ríos y lagos), una superficie de 756.626
km ² (sin contar el vasto territorio antártico chileno),
o sea, una vez y media la superficie de Francia, una pluralidad
de climas y paisajes y, por lo tanto, inmensas riquezas.
Chile es el
primer exportador mundial de cobre, de harina de pescado, de salitre,
de litio, de lapislázuli; el primer exportador de vino de
alta calidad y de frutas y legumbres del hemisferio sur; el segundo
exportador mundial de salmón después de Noruega; el
segundo exportador mundial de productos del mar después de
Canadá; la tercera potencia mundial en recursos de agua potable,
después de Groenlandia y Canadá, el tercer exportador
mundial de madera y derivados después de los Estados Unidos
y Canadá; el cuarto exportador mundial de oro, y, próximamente,
exportará también caviar.
Para hacerse
una idea de la riqueza forestal de Chile, hay que recordar que la
superficie total de bosques en Bélgica - incluida las Ardenas
- es de 500.000 hectáreas; en Francia es de 16 millones de
Hectáreas, y, en cambio, la de Chile se estima en más
de 30 millones de hectáreas.
Por lo tanto,
Chile es un país que se puede dividir en cuatro regiones
según el clima: la primera, desierta, que recuerda al Sahara;
la segunda recuerda a España y a Francia, con sus viñedos,
sus playas mediterráneas, pero también con sus estaciones
de esquí; la tercera recuerda a Suiza con sus lagos y sus
bosques; y la última recuerda a Escandinavia con sus islas
y sus fiordos, sus glaciares y sus archipiélagos.
A todo ello
se suman otros dos elementos que le dan al país un aspecto
monumental: la Isla de Pascua ubicada a 3.800 kilómetros
de las costas chilenas y al nivel del paralelo en el cual se encuentra
Santiago de Chile, y los Andes cuyas cimas pueden alcanzar una altitud
de más o menos 7.000 metros.
Los primeros colonos españoles, así como la importante
colonia vasca que siguió (y que inculcó una mentalidad
particular al país), se establecieron en el valle muy rico
y fértil de Santiago cuyas montañas y nieves de invierno
recuerdan la ciudad de Grenoble.
En cuanto a
los colonos alemanes y suizos, quienes empezaron a llegar en masa
a Chile a partir de 1850, eligieron la región de los lagos,
de los grandes ríos y de las inmensas selvas, 800 kilómetros
al sur de Santiago.
En la actualidad,
de los aproximados 14 millones de habitantes chilenos, se calcula
que 1 millón es de origen europeo.
Hubo importantes
migraciones irlandesas (el Padre de la Patria, el Libertador Bernardo
O'Higgins era de origen irlandés), croatas, francesas, británicas,
holandesas, italianas, escandinavas, austríacos, griegas,
armenias, polacas, portuguesas, libanesas, judías, palestinas,
húngaras, holandesas y belgas.
Todas estas
poblaciones han contribuido de manera significativa a la construcción
de la mentalidad chilena, y han hecho de este país un buen
ejemplo de sociedad pluricultural y de mestizaje con las poblaciones
de orígenes español e indígena.
En el siglo
pasado, Chile fue mundialmente reconocido como uno de los países
más prósperos de la tierra gracias a sus recursos
naturales como el salitre y el guano, que hacían de este
país el único productor y exportador de estos productos.
En el siglo XIX, el nitrato era a Chile, lo que hoy día el
petróleo es a Brunei.
Imaginemos
que hoy hubiera un solo país productor y exportador de petróleo
en el mundo: sería seguramente el país más
rico del planeta. Este era precisamente el caso de Chile durante
el siglo XIX, pues era el único productor y exportador de
nitrato, lo que le aseguraba un monopolio en el campo de la agricultura
moderna.
Hoy el desarrollo
de los medios de transporte y de comunicación a nivel mundial
ha transformado además la amplia costa chilena, al borde
del Océano Pacífico, en un lugar de paso obligado
para las exportaciones e importaciones de países como Argentina,
Brasil, Paraguay, Uruguay y Bolivia, hacia o desde Oceanía,
Asia y América.
Por ello, la
situación privilegiada de la que goza Chile reviste un interés
estratégico para los europeos.
Una
mercancía que se encuentra en La Rioja en Argentina, para
llegar a Asia o a California, tiene que recorrer primero 1.500 kilómetros
hasta el puerto de Buenos Aires. Después, tiene que cruzar
el Atlántico hasta el canal de Panamá para luego dirigirse
hacia California o Asia.
En cambio,
si esta misma mercancía cruza Chile en un camión,
sólo tendrá que hacer entre 150 y 250 kilómetros
hasta un puerto chileno de la costa del Pacífico (todo esto
dependiendo del puerto del que se trata), y podrá ahorrar
miles de kilómetros de transporte terrestre y marítimo.
Cuando Ud.
emprenda su viaje a Chile, trate de dedicar por lo menos 15 días
para una visita turística, de preferencia entre los meses
de septiembre y marzo con el fin de que aproveche las jornadas soleadas
en los lugares siguientes:
- Región
del Desierto: el lago Chungara, Chuquicamata (la mina de cobre a
tajo abierto más grande del mundo), los Géisers del
Tatio, San Pedro de Atacama, el Valle de la Luna y el Valle del
Elqui (donde se produce el pisco);
- Región
con un clima "mediterráneo": Santiago de Chile,
Portillo (estación de esquí), Valle Nevado (esquí),
Viña del Mar, Valparaíso, Zapallar, la Isla de Pascua,
las Islas Robinson Crusoe (Juan Fernández) y numerosos viñedos;
- Región
de los Lagos: Pucon (Lago Villarrica), Termas de Huife, Termas de
Palguin, Volcán Villarica, Llifen (Lago Ranco), Termas de
Puyehue (Lago Puyehue), Antillanca (estación de esquí),
Centinela (Lago Llanquihue), Frutillar (Lago Llanquihue), Puerto
Varas (Lago Llanquihue), Petrohué (Lago Todos los Santos),
Peulla (Lago Todos los Santos), Ralun (fiordo), Cochamó,
Río Puelo, Lago Tagua Tagua, Achao (isla de Quinchao en el
archipiélago de Chiloé);
- Región
de los glaciares: Carretera Austral, Termas de Puyuhuapi, Laguna
San Rafael, Parque Nacional Torres del Paine, Punta Arenas, Puerto
Williams y Cabo de Hornos.
- Antárdida
chilena.
RECOMENDACIONES
PARA VISITAR CHILE
SANTIAGO
DE CHILE
Para los viajeros
europeos, Santiago evoca, con su clima suave y sus paisajes, la
región mediterránea; sin embargo, los países
del Mediterráneo no le pueden disputar tal diversidad de
paisajes en un perímetro tan reducido: litoral variado, campo
idílico, capital efervescente, y el muy fértil valle
central, atravesado por grandes ríos, que sirve a la vez
de vergel y de granero.
Santiago representa
el corazón económico y político del país
y tiene unos 6 millones de habitantes (casi la mitad de la población
total de Chile). La ciudad ofrece un cuadro donde elegancia europea
y arquitectura vanguardista se mezclan. Se sitúa a sólo
dos horas como máximo de la costa, y a media hora de las
estaciones de esquí que disfrutan de un renombre internacional.
En invierno,
a 45 minutos en automóvil de Santiago, Ud. encuentra ya diversas
estaciones de esquí con pistas que no tienen nada que envidiar
a las de Avoriaz, Val d'Isère y de los Alpes en general.
En verano, a una hora en automóvil de Santiago, Ud. accede
a numerosas ciudades balneario tales como Zapallar, Cachagua, Viña
del Mar, Rocas de Santo Domingo, Algarrobo, Cartagena, y la eterna
Valparaiso.
LA
RUTA DEL VINO
Es difícil
entender el por qué de la calidad de los vinos chilenos mientras
no se comprenda que Chile se encuentra, del punto de vista geográfico,
en una situación privilegiada y única para la producción
vitícola.
En efecto,
Chile consta de al menos 100.000 kilómetros cuadrados cuyos
clima, calidad de tierra, sistema de lluvias, proximidad del mar,
el frío equilibrado de las montañas, y un buen sol
hacen de este país un paraíso de la viticultura.
En las regiones
vitícolas chilenas, hay una maravillosa combinación
entre la alta montaña (7000 metros de altura), la increíble
proximidad del mar, la latitud geográfica (la región
vitícola chilena se sitúa entre los paralelos 30 y
38 del hemisferio sur), la calidad de la tierra y del agua, y las
barreras naturales del Norte desértico y del sur glacial,
que no sólo aseguran las radiaciones de un buen sol, sino
también noches frescas que constituyen un verdadero "aire
acondicionado natural" para la viña (en verano, por
ejemplo, a mediodía, puede hacer 30 grados, y, por la noche,
la temperatura puede caer hasta 14 grados).
Chile es el
único país del planeta respetado por la absoluta inexistencia
de filoxera y mildiú (dos enfermedades parasitarias que encontramos
en el resto del mundo, y que obligan a los otros productores de
vino a usar el "porte-greffe"). Los suelos se componen
de distinta manera de derivados de conglomerados, depósitos,
arena, aluviones y de derivados de cenizas volcánicas, produciendo
así una tierra desmenuzable, rica pero ligera, donde los
pulgones no pueden desplazarse. El subsuelo se compone de piedras
y de gravas de aluviones.
Hay principalmente dos rutas del vino:
- El Valle
del Maipo (a unos 40 kilómetros de Santiago): visita del
viñedo Santa Rita en un ambiente colonial, con posibilidad
de alojarse y degustar en el Albergue y Castillo Los Lingues (siglo
XVIII) contiguo a las bodegas. Visita del viñedo tradicional
Concha y Toro y de sus bodegas antiguas.
- El Valle
de Colchagua (a unos 180 kilómetros de Santiago): visita
de la pequeña ciudad de Santa Cruz ubicada al centro de 10
viñedos importantes. Visita de la Hacienda El Huilque (siglo
XVII) que recuerda las residencias veraniegas de las familias aristocráticas
chilenas. Visita del viñedo Bisquertt, de su residencia colonial
y de sus 600 hectáreas de viñas. Visita del viñedo
Viu Manent fundado en mitad del siglo XIX.
VIÑA DEL MAR
Las ciudades
vecinas de Valparaíso y Viña del Mar, ambas construidas
sobre numerosas colinas, que dominan el Océano Pacífico,
se disputan, con estilos distintos, el favor de los turistas: una
seduce por el recodo de sus callejuelas tortuosas y el enredar anárquico
y abigarrado de sus casas y por la actividad de su puerto; otra
le cautiva con sus hoteles mundanos, su intensa vida nocturna y
sus playas que se frecuentan para ver y ser vistos. Numerosas ciudades
a orillas del mar como por ejemplo Zapallar (el Saint Tropez chileno),
son a la vez centros de atracción para los enamorados del
sol, los surfistas y los aficionados de golf y equitación.
PUERTO MONTT
La pintoresca
ciudad de Puerto Montt es sólo un trampolín necesario
para visitar la maravillosa Región de los Lagos de Chile,
colonizada por los alemanes a partir de 1850. Es imprescindible,
desde la llegada a Puerto Montt, ir a visitar la ciudad vecina de
Puerto Varas que goza de une vista espectacular sobre ese verdadero
espejo que es el Lago Llanquihue o sobre el cerro nevado del volcán
Osorno. Desde Puerto Varas, se puede visitar durante el día
el lago más hermoso del planeta, el Lago Todos los Santos,
mejor conocido con el nombre de Lago Esmeralda por el color de sus
aguas.
CASTRO
A partir de
Puerto Montt hacia el Sur, empieza otro tipo de Chile con islas,
fiordos y glaciares. Dicen que Chiloé es la Bretaña
chilena, con sus colinas verdes rebosadas de agua que recuerdan
también a Irlanda. La gran isla de Chiloé, cuya capital
es Castro, se caracteriza por el contraste entre el simple modelo
de vida de sus habitantes, los Chilotes, y la riqueza de su cultura:
mitología rica en leyendas misteriosas, músicas con
ritmos animados, arquitectura típica de iglesias cubiertas
por tejas, y copiosas especialidades culinarias en los restoranes
de mariscos. No deje de servirse curanto y milcao.
LAGUNA
SAN RAFAEL
Una tercera
parte de Chile (unos 200.000 kilómetros cuadrados) es atravesado
por glaciares que llegan hasta el mar. Chile tiene tantos glaciares
que Naciones Unidas lo considera como la tercera potencia mundial
en agua potable después de Groenlandia y Canadá.
Hay distintos
tipos de glaciares. Por ejemplo, el campo de los hielos patagónicos,
cuya superficie se calcula en 18.000 kilómetros cuadrados
(más de la mitad de Bélgica), constituye, después
de la Antártida, la masa glacial más importante del
mundo. Los glaciares nacen como ríos que desembocan en los
lagos o en el mar. El Glaciar de la Laguna San Rafael se presenta
como un glaciar continental infranqueable, de 400 kilómetros
de ancho, que divide en dos el territorio chileno.
PUNTA ARENAS
El mestizaje
de los inmigrantes llegados de Croacia, Inglaterra, Alemania, Francia
y España ha marcado Punta Arenas (la ciudad ubicada en la
orilla del Estrecho de Magallanes) con un sello particular. Los
barones de la cría ovina, propietarios de dominios inmensos
extendiéndose hacia la fachada atlántica, construyeron
alrededor de la plaza sus suntuosas villas. Sobre los techos colorados
de la ciudad, se puede abarcar con los ojos la Tierra del Fuego,
en la otra orilla del estrecho. Cerca de Punta Arenas, también
viven millares de pingüinos.
TIERRA
DEL FUEGO
La vasta Tierra
del Fuego, llamada así por los fuegos de los aborígenes
que se podía ver desde la costa, pertenece a Chile y Argentina.
La parte noreste
pertenece a Argentina y la parte sur y la parte noroeste pertenecen
a Chile, haciendo de Chile el país más austral del
mundo. Así, las dos ciudades más australes del planeta
se encuentran en Chile y se llaman respectivamente Puerto Williams
y Puerto Navarino. Ambas ciudades se sitúan aún más
al sur que la conocida ciudad argentina de Ushuaia.
EL
NORTE DE CHILE
El Norte de
Chile hechiza por la variedad de sus paisajes desérticos,
por la Cordillera de los Andes que bordea el desierto, por sus volcanes,
sus géisers, sus pueblos mineros que conocieron el rico período
del salitre. Cuando Ud. se encuentra en el Desierto de Atacama,
debe visitar el árido Valle de la Luna, admirar los flamencos
rosados que levantan el vuelo por encima de los géisers del
Tatio y de los lagos salados, y subir hasta el Lago Chungara (a
4570 metros de altitud). También se puede visitar el pueblo
de Atacama, etapa donde se puede familiarizar con la cultura india.
ISLA
DE PASCUA
A unos 3800
kilómetros del continente, en un clima subtropical, el visitante
descubre las alineaciones de estatuas gigantescas (moaïs),
las rocas volcánicas grabadas de escrituras misteriosas Rapa
Nui. Después de una excursión hacia los cráteres
de los volcanes, se necesita un rodeo por las playas polinesias.
Fernando Morales
Barría
prochiloe@hotmail.com
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imagens del Chile
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