CHILE, UNA PLURIDAD DE PAISAJES

Fernando Morales Barria






















































Cuando un europeo abre un libro de geografía, es frecuente que descubra América del Sur en la página de la izquierda y África en la página de la derecha. Entonces, nuestro lector quizás llegará a pensar que ambos continentes terminan en el paralelo 33 sur. Y ello le inducirá a creer que América Austral es tan calurosa como África, lo que evidentemente sería un error respecto de Chile, país que se prolonga 3000 kilómetros más al sur que África. En efecto, mientras el continente africano termina en el paralelo 33 del hemisferio sur, en Cape Town, Chile termina en el paralelo 57 de dicho hemisferio (sin contar el territorio antártico de Chile), al nivel de las Islas Diego Ramirez. (Estas islas se encuentran todavía más al sur que Cabo de Hornos, isla ésta que también pertenece a Chile).

Chile es un país tan austral que se prolonga 1000 (mil) kilómetros más al sur que Nueva Zelanda. (Las dos ciudades más australes del mundo son chilenas: Puerto Williams y Puerto Navarino en la Tierra del Fuego chilena, al sur de la ciudad argentina de Ushuaia).

Además, Chile es un país tricontinental. En efecto, el territorio chileno no sólo se extiende a lo largo de América del Sur, sino en Oceanía (Isla de Pascua e Islas Salas y Gomez), y en la Antártida.

En resumen, Chile es un país que se encuentra en el hemisferio sur entre los paralelos 17 y 57, (además de la Antártida chilena) y que posee tantos climas y paisajes distintos como los que caracterizan el hemisferio norte entre los paralelos 17 y 57.

En Europa, cuando se piensa en el sur, se piensa en el "calor tropical", y como Chile es el país más austral del mundo, algunos podrían pensar que, por lo tanto, Chile es un país caluroso, con climas y paisajes tropicales. Sin embargo, como sabemos, a partir de la Línea Ecuatorial, cuanto más se va al sur, más hace frío, y como las dos terceras partes de Chile se sitúan en paralelos cuyos climas y paisajes corresponden a los paralelos del Norte de Europa Occidental, Chile goza de un clima entre templado y frío.

Para tener una idea aproximada de las dimensiones de Chile y de la variedad de sus climas y paisajes, hay que imaginar un país ancho como Bélgica pero que se prolonga desde los fiordos y glaciares de Noruega hasta el desierto del Sahara. Su capital, Santiago de Chile, sería el equivalente de la ciudad francesa de Grenoble.

Además, junto con Canadá, Estados Unidos, México y Colombia, Chile tiene acceso al Océano Atlántico tanto como al Pacífico, gracias al estrecho de Magallanes, que le pertenece íntegramente, además por el Canal Beagle y por Cabo de Hornos.

Es difícil imaginar un país con semejantes dimensiones: 4.300 kilómetros de largo en línea recta, 225 kilómetros de ancho, más de 43.000 kilómetros de costas (contando las costas de islas, fiordos, ríos y lagos), una superficie de 756.626 km ² (sin contar el vasto territorio antártico chileno), o sea, una vez y media la superficie de Francia, una pluralidad de climas y paisajes y, por lo tanto, inmensas riquezas.

Chile es el primer exportador mundial de cobre, de harina de pescado, de salitre, de litio, de lapislázuli; el primer exportador de vino de alta calidad y de frutas y legumbres del hemisferio sur; el segundo exportador mundial de salmón después de Noruega; el segundo exportador mundial de productos del mar después de Canadá; la tercera potencia mundial en recursos de agua potable, después de Groenlandia y Canadá, el tercer exportador mundial de madera y derivados después de los Estados Unidos y Canadá; el cuarto exportador mundial de oro, y, próximamente, exportará también caviar.

Para hacerse una idea de la riqueza forestal de Chile, hay que recordar que la superficie total de bosques en Bélgica - incluida las Ardenas - es de 500.000 hectáreas; en Francia es de 16 millones de Hectáreas, y, en cambio, la de Chile se estima en más de 30 millones de hectáreas.

Por lo tanto, Chile es un país que se puede dividir en cuatro regiones según el clima: la primera, desierta, que recuerda al Sahara; la segunda recuerda a España y a Francia, con sus viñedos, sus playas mediterráneas, pero también con sus estaciones de esquí; la tercera recuerda a Suiza con sus lagos y sus bosques; y la última recuerda a Escandinavia con sus islas y sus fiordos, sus glaciares y sus archipiélagos.

A todo ello se suman otros dos elementos que le dan al país un aspecto monumental: la Isla de Pascua ubicada a 3.800 kilómetros de las costas chilenas y al nivel del paralelo en el cual se encuentra Santiago de Chile, y los Andes cuyas cimas pueden alcanzar una altitud de más o menos 7.000 metros.

Los primeros colonos españoles, así como la importante colonia vasca que siguió (y que inculcó una mentalidad particular al país), se establecieron en el valle muy rico y fértil de Santiago cuyas montañas y nieves de invierno recuerdan la ciudad de Grenoble.

En cuanto a los colonos alemanes y suizos, quienes empezaron a llegar en masa a Chile a partir de 1850, eligieron la región de los lagos, de los grandes ríos y de las inmensas selvas, 800 kilómetros al sur de Santiago.

En la actualidad, de los aproximados 14 millones de habitantes chilenos, se calcula que 1 millón es de origen europeo.

Hubo importantes migraciones irlandesas (el Padre de la Patria, el Libertador Bernardo O'Higgins era de origen irlandés), croatas, francesas, británicas, holandesas, italianas, escandinavas, austríacos, griegas, armenias, polacas, portuguesas, libanesas, judías, palestinas, húngaras, holandesas y belgas.

Todas estas poblaciones han contribuido de manera significativa a la construcción de la mentalidad chilena, y han hecho de este país un buen ejemplo de sociedad pluricultural y de mestizaje con las poblaciones de orígenes español e indígena.

En el siglo pasado, Chile fue mundialmente reconocido como uno de los países más prósperos de la tierra gracias a sus recursos naturales como el salitre y el guano, que hacían de este país el único productor y exportador de estos productos. En el siglo XIX, el nitrato era a Chile, lo que hoy día el petróleo es a Brunei.

Imaginemos que hoy hubiera un solo país productor y exportador de petróleo en el mundo: sería seguramente el país más rico del planeta. Este era precisamente el caso de Chile durante el siglo XIX, pues era el único productor y exportador de nitrato, lo que le aseguraba un monopolio en el campo de la agricultura moderna.

Hoy el desarrollo de los medios de transporte y de comunicación a nivel mundial ha transformado además la amplia costa chilena, al borde del Océano Pacífico, en un lugar de paso obligado para las exportaciones e importaciones de países como Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Bolivia, hacia o desde Oceanía, Asia y América.

Por ello, la situación privilegiada de la que goza Chile reviste un interés estratégico para los europeos.

Una mercancía que se encuentra en La Rioja en Argentina, para llegar a Asia o a California, tiene que recorrer primero 1.500 kilómetros hasta el puerto de Buenos Aires. Después, tiene que cruzar el Atlántico hasta el canal de Panamá para luego dirigirse hacia California o Asia.

En cambio, si esta misma mercancía cruza Chile en un camión, sólo tendrá que hacer entre 150 y 250 kilómetros hasta un puerto chileno de la costa del Pacífico (todo esto dependiendo del puerto del que se trata), y podrá ahorrar miles de kilómetros de transporte terrestre y marítimo.

Cuando Ud. emprenda su viaje a Chile, trate de dedicar por lo menos 15 días para una visita turística, de preferencia entre los meses de septiembre y marzo con el fin de que aproveche las jornadas soleadas en los lugares siguientes:

- Región del Desierto: el lago Chungara, Chuquicamata (la mina de cobre a tajo abierto más grande del mundo), los Géisers del Tatio, San Pedro de Atacama, el Valle de la Luna y el Valle del Elqui (donde se produce el pisco);

- Región con un clima "mediterráneo": Santiago de Chile, Portillo (estación de esquí), Valle Nevado (esquí), Viña del Mar, Valparaíso, Zapallar, la Isla de Pascua, las Islas Robinson Crusoe (Juan Fernández) y numerosos viñedos;

- Región de los Lagos: Pucon (Lago Villarrica), Termas de Huife, Termas de Palguin, Volcán Villarica, Llifen (Lago Ranco), Termas de Puyehue (Lago Puyehue), Antillanca (estación de esquí), Centinela (Lago Llanquihue), Frutillar (Lago Llanquihue), Puerto Varas (Lago Llanquihue), Petrohué (Lago Todos los Santos), Peulla (Lago Todos los Santos), Ralun (fiordo), Cochamó, Río Puelo, Lago Tagua Tagua, Achao (isla de Quinchao en el archipiélago de Chiloé);

- Región de los glaciares: Carretera Austral, Termas de Puyuhuapi, Laguna San Rafael, Parque Nacional Torres del Paine, Punta Arenas, Puerto Williams y Cabo de Hornos.

- Antárdida chilena.

RECOMENDACIONES PARA VISITAR CHILE

SANTIAGO DE CHILE

Para los viajeros europeos, Santiago evoca, con su clima suave y sus paisajes, la región mediterránea; sin embargo, los países del Mediterráneo no le pueden disputar tal diversidad de paisajes en un perímetro tan reducido: litoral variado, campo idílico, capital efervescente, y el muy fértil valle central, atravesado por grandes ríos, que sirve a la vez de vergel y de granero.

Santiago representa el corazón económico y político del país y tiene unos 6 millones de habitantes (casi la mitad de la población total de Chile). La ciudad ofrece un cuadro donde elegancia europea y arquitectura vanguardista se mezclan. Se sitúa a sólo dos horas como máximo de la costa, y a media hora de las estaciones de esquí que disfrutan de un renombre internacional.

En invierno, a 45 minutos en automóvil de Santiago, Ud. encuentra ya diversas estaciones de esquí con pistas que no tienen nada que envidiar a las de Avoriaz, Val d'Isère y de los Alpes en general. En verano, a una hora en automóvil de Santiago, Ud. accede a numerosas ciudades balneario tales como Zapallar, Cachagua, Viña del Mar, Rocas de Santo Domingo, Algarrobo, Cartagena, y la eterna Valparaiso.

LA RUTA DEL VINO

Es difícil entender el por qué de la calidad de los vinos chilenos mientras no se comprenda que Chile se encuentra, del punto de vista geográfico, en una situación privilegiada y única para la producción vitícola.

En efecto, Chile consta de al menos 100.000 kilómetros cuadrados cuyos clima, calidad de tierra, sistema de lluvias, proximidad del mar, el frío equilibrado de las montañas, y un buen sol hacen de este país un paraíso de la viticultura.

En las regiones vitícolas chilenas, hay una maravillosa combinación entre la alta montaña (7000 metros de altura), la increíble proximidad del mar, la latitud geográfica (la región vitícola chilena se sitúa entre los paralelos 30 y 38 del hemisferio sur), la calidad de la tierra y del agua, y las barreras naturales del Norte desértico y del sur glacial, que no sólo aseguran las radiaciones de un buen sol, sino también noches frescas que constituyen un verdadero "aire acondicionado natural" para la viña (en verano, por ejemplo, a mediodía, puede hacer 30 grados, y, por la noche, la temperatura puede caer hasta 14 grados).

Chile es el único país del planeta respetado por la absoluta inexistencia de filoxera y mildiú (dos enfermedades parasitarias que encontramos en el resto del mundo, y que obligan a los otros productores de vino a usar el "porte-greffe"). Los suelos se componen de distinta manera de derivados de conglomerados, depósitos, arena, aluviones y de derivados de cenizas volcánicas, produciendo así una tierra desmenuzable, rica pero ligera, donde los pulgones no pueden desplazarse. El subsuelo se compone de piedras y de gravas de aluviones.

Hay principalmente dos rutas del vino:

- El Valle del Maipo (a unos 40 kilómetros de Santiago): visita del viñedo Santa Rita en un ambiente colonial, con posibilidad de alojarse y degustar en el Albergue y Castillo Los Lingues (siglo XVIII) contiguo a las bodegas. Visita del viñedo tradicional Concha y Toro y de sus bodegas antiguas.

- El Valle de Colchagua (a unos 180 kilómetros de Santiago): visita de la pequeña ciudad de Santa Cruz ubicada al centro de 10 viñedos importantes. Visita de la Hacienda El Huilque (siglo XVII) que recuerda las residencias veraniegas de las familias aristocráticas chilenas. Visita del viñedo Bisquertt, de su residencia colonial y de sus 600 hectáreas de viñas. Visita del viñedo Viu Manent fundado en mitad del siglo XIX.

VIÑA DEL MAR

Las ciudades vecinas de Valparaíso y Viña del Mar, ambas construidas sobre numerosas colinas, que dominan el Océano Pacífico, se disputan, con estilos distintos, el favor de los turistas: una seduce por el recodo de sus callejuelas tortuosas y el enredar anárquico y abigarrado de sus casas y por la actividad de su puerto; otra le cautiva con sus hoteles mundanos, su intensa vida nocturna y sus playas que se frecuentan para ver y ser vistos. Numerosas ciudades a orillas del mar como por ejemplo Zapallar (el Saint Tropez chileno), son a la vez centros de atracción para los enamorados del sol, los surfistas y los aficionados de golf y equitación.

PUERTO MONTT

La pintoresca ciudad de Puerto Montt es sólo un trampolín necesario para visitar la maravillosa Región de los Lagos de Chile, colonizada por los alemanes a partir de 1850. Es imprescindible, desde la llegada a Puerto Montt, ir a visitar la ciudad vecina de Puerto Varas que goza de une vista espectacular sobre ese verdadero espejo que es el Lago Llanquihue o sobre el cerro nevado del volcán Osorno. Desde Puerto Varas, se puede visitar durante el día el lago más hermoso del planeta, el Lago Todos los Santos, mejor conocido con el nombre de Lago Esmeralda por el color de sus aguas.

CASTRO

A partir de Puerto Montt hacia el Sur, empieza otro tipo de Chile con islas, fiordos y glaciares. Dicen que Chiloé es la Bretaña chilena, con sus colinas verdes rebosadas de agua que recuerdan también a Irlanda. La gran isla de Chiloé, cuya capital es Castro, se caracteriza por el contraste entre el simple modelo de vida de sus habitantes, los Chilotes, y la riqueza de su cultura: mitología rica en leyendas misteriosas, músicas con ritmos animados, arquitectura típica de iglesias cubiertas por tejas, y copiosas especialidades culinarias en los restoranes de mariscos. No deje de servirse curanto y milcao.

LAGUNA SAN RAFAEL

Una tercera parte de Chile (unos 200.000 kilómetros cuadrados) es atravesado por glaciares que llegan hasta el mar. Chile tiene tantos glaciares que Naciones Unidas lo considera como la tercera potencia mundial en agua potable después de Groenlandia y Canadá.

Hay distintos tipos de glaciares. Por ejemplo, el campo de los hielos patagónicos, cuya superficie se calcula en 18.000 kilómetros cuadrados (más de la mitad de Bélgica), constituye, después de la Antártida, la masa glacial más importante del mundo. Los glaciares nacen como ríos que desembocan en los lagos o en el mar. El Glaciar de la Laguna San Rafael se presenta como un glaciar continental infranqueable, de 400 kilómetros de ancho, que divide en dos el territorio chileno.

PUNTA ARENAS

El mestizaje de los inmigrantes llegados de Croacia, Inglaterra, Alemania, Francia y España ha marcado Punta Arenas (la ciudad ubicada en la orilla del Estrecho de Magallanes) con un sello particular. Los barones de la cría ovina, propietarios de dominios inmensos extendiéndose hacia la fachada atlántica, construyeron alrededor de la plaza sus suntuosas villas. Sobre los techos colorados de la ciudad, se puede abarcar con los ojos la Tierra del Fuego, en la otra orilla del estrecho. Cerca de Punta Arenas, también viven millares de pingüinos.

TIERRA DEL FUEGO

La vasta Tierra del Fuego, llamada así por los fuegos de los aborígenes que se podía ver desde la costa, pertenece a Chile y Argentina.

La parte noreste pertenece a Argentina y la parte sur y la parte noroeste pertenecen a Chile, haciendo de Chile el país más austral del mundo. Así, las dos ciudades más australes del planeta se encuentran en Chile y se llaman respectivamente Puerto Williams y Puerto Navarino. Ambas ciudades se sitúan aún más al sur que la conocida ciudad argentina de Ushuaia.

EL NORTE DE CHILE

El Norte de Chile hechiza por la variedad de sus paisajes desérticos, por la Cordillera de los Andes que bordea el desierto, por sus volcanes, sus géisers, sus pueblos mineros que conocieron el rico período del salitre. Cuando Ud. se encuentra en el Desierto de Atacama, debe visitar el árido Valle de la Luna, admirar los flamencos rosados que levantan el vuelo por encima de los géisers del Tatio y de los lagos salados, y subir hasta el Lago Chungara (a 4570 metros de altitud). También se puede visitar el pueblo de Atacama, etapa donde se puede familiarizar con la cultura india.

ISLA DE PASCUA

A unos 3800 kilómetros del continente, en un clima subtropical, el visitante descubre las alineaciones de estatuas gigantescas (moaïs), las rocas volcánicas grabadas de escrituras misteriosas Rapa Nui. Después de una excursión hacia los cráteres de los volcanes, se necesita un rodeo por las playas polinesias.

 

 

Fernando Morales Barría
prochiloe@hotmail.com



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